El procedimiento se efectúa de la siguiente manera:

1. Inicialmente se evalúa el sistema venoso del paciente de pie con un eco Doppler venoso, luego se marca el sector insuficiente a tratar, y luego se acuesta a la persona en la camilla.

2. La solución de esclerosante líquida que se va a inyectar, se la mezcla con aire con una técnica específica hasta obtener espuma.

3. Guiado por eco Doppler se realiza la punción de la vena y se coloca el esclerosante en forma de espuma dentro de la misma.

4. Una vez dentro de las várices, el aire contenido en la espuma desplaza a la sangre permitiendo un mayor contacto del esclerosante con la pared interior de la vena.

5. Esto genera una reacción química que se produce en la cara interna de la pared venosa por la medicación, por lo cual la vena se tapa y se forma un cordón duro en el sector venoso tratado. De esta forma, se inutiliza ese trayecto venoso, el cual con el tiempo, es reabsorbido por el cuerpo.

TRATAMIENTO ESCLEROSANTE
PARA PEQUEÑOS VASOS

Durante más de 30 años, realizamos estas técnicas con excelentes resultados. Somos referentes en cirugía ambulatoria de várices y tratamientos esclerosantes.

Los tratamientos esclerosantes los realizamos en consultorio en forma semanal. En general son indicados en aquellos pacientes que por algún motivo no pueden realizar láser transdérmico.

Contamos con un plantel de 4 médicos con extensa experiencia en este campo.

TRATAMIENTO ESCLEROSANTE
PARA GRANDES VASOS

La Escleroterapia Ecoguiada con Espuma es una técnica consolidada a nivel mundial para el tratamiento de venas de mediano y gran calibre, ya sea insuficiencia de venas safena interna, safena externa y sus principales tributarias, insuficiencia de venas tributarias inguinales post parto, recidivas post quirúrgicas, y várices reticulares de diversos orígenes.
Esta técnica está obteniendo resultados que muestran una efectividad y seguridad que en muchos casos seleccionados, a mediano plazo puede igualar a los procedimientos quirúrgicos convencionales, con la ventaja de poder realizar los procedimientos en consultorio de manera segura, y evitando el pasaje por quirófano.

Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo y ambulatorio.
Durante el mismo se inyecta un fármaco esclerosantes bajo la guía de un ecógrafo. Se realizan muy pocas punciones en sitios específicos que varían según la anatomía de cada paciente.
Las sustancias esclerosantes lesionan la pared de las venas, y esto da lugar a la obstrucción de las mismas. Con el tiempo, el cuerpo reabsorbe estas venas tratadas, logrando la desaparición de las mismas.
Esto no tiene implicancias en la circulación general, en donde la mayor cantidad de sangre que retorna al corazón lo hace a través del sistema venoso profundo, y en menor medida, a través de las venas superficiales que se encuentran en buen estado.
Se utilizan esclerosantes en diferentes concentraciones dependiendo del calibre del vaso a tratar. Se la inyecta en forma de espuma para mejorar el efecto terapéutico y reducir las dosis de fármaco aplicado.

Los procedimientos son muy bien tolerados.

En algunos pocos pacientes se presentan síntomas transitorios luego del mismo como fatiga, hipotensión o trastornos de la visión que duran pocos segundos y son producto de la aplicación del fármaco.
Por este motivo, luego del tratamiento cada paciente permanece en reposo durante algunos minutos bajo control del profesional hasta que se encuentre en condiciones de retirarse.

Luego del procedimiento es común que se formen hematomas, hinchazón en las piernas y pueden presentarse dolores en general de poca magnitud, producto de la induración de los vasos tratados. Estos síntomas suelen desaparecer en pocos días, mientras que los hematomas pueden persistir durante 3 semanas.

A la semana del procedimiento, se realiza un control clínico en donde se reevalúa con eco Doppler los vasos tratados y el sistema venoso profundo. En muy raras ocasiones pueden encontrarse trombos en el sistema venoso profundo que requieren de tratamiento anticoagulante. Este es un efecto adverso indeseado que se produce rara vez, con una incidencia similar al que ocurre durante un tratamiento quirúrgico convencional o tratamientos endovasculares con láser o radiofrecuencia.

En caso que el profesional lo considere pertinente, se realiza la aspiración o drenaje de algunos coágulos sanguíneos durante esa visita, a fin de prevenir la pigmentación posterior de la piel o disminuir la molestia en zonas de mayor tensión.

El médico tratante evaluará en esa visita la necesidad de realizar retoques en el momento o posteriores. El tratamiento está contraindicado en pacientes con alergia a fármacos esclerosantes o con trombofília.